Las arquitecturas del deseo – José Antonio Marina

“ El navegante sabe que dede avanzar en zigzag cuando tiene el viento en contra, y así avanzan los indivíduo y las sociedades.”

“ La agencia de tendencias Trendwatching ha acuñado el término transumer. – Son aquellos que consumidores que no buscan la posesión, sino la experiencia. Defienden una manera de vivir transitoria y sin ataduras. Todo se alquila.”

“ El cerebro no es un órgano diseñado para conocer ni alcanzar el cielo de las ideas platónicas. Está al servicio del estómago, del sexo y de lás demás necesidades. Su finalidad es dirigir la conducta, para lo cual lo necesita, por supuesto, percibir, aprender, conocer, pero también muchas cosas más. Desear y emocionarse por ejemplo, por ejemplo. Otro de mis maestros , el filósofo Maurice Blondel, en sus lettres philosophiques, dice lo mismo de otro modo: “ El conocimiento no es un fin en sí, ni un término final, sino un medio, una puesta a punto para obrar y por lo mismo para obtener más del ser.”

“El pensamiento utópico va a consistir en inventar un modelo ideal que, por comparación con un presente miserable, estimule el deseo, y, si lo consigue, pondrá en marcha un inacabable proceso de ajuste homeostático.”

“ San Agustín afirmó que en el hombre brotaban tres poderosos deseos: el deseo sexual, el deseo de poder y el deseo de dinero. Está claro que el deseo de dinero es de distinta textura que los demás. Es un apetito con desencadeante simbólico. Nadie desea la materialidad del dinero. Anhelamos por su valor simbólico, su capacidad de de conferir poder o de hacer accesibles placeres. Frente a los rígidos circuitos animales, nos parece entrar en el reino de la anarquía.”

“ Hegel ha dicho: Nada valioso ha sido hecho sin pasión.”

“ Platón distinguió tres potencias del alma. El conocimiento, el deseo y el timos. Éste era la energía, el ánimo, la fuerza, la furia que impulsionaba a la voluntad.”

“ Los filósofos que han especulado sobre el significado de la vida y sobre el destino del hombre no han subrayado con la suficiente energía que la naturaleza se ha tomado la molestia de instruirnos sobre este asunto. Nos advierte con un signo preciso que estamos alcanzando nuestro destino. Este signo es la alegría. Digo la alegría, no digo el placer. El placer no es más que un artificio inventado por la naturaleza para obtener del ser vivo la perpetuación de la vida; pero no señala la dirección en que la vida está lanzada. En cambio, la alegría anuncia siempre que la vida ha triunfado, que ha ganado terreno, que ha alcanzado una gran victoria: toda gran alegría tiene un acento triunfal. Pero si tenemos en cuenta esa indicación y seguimos esa línea de hechos, encontramos que donde hay alegría hay siempre creación, y que cuanto más rica es la creación, más profunda es la alegría.”

“ El placer no es la satisfacción de una necesidad, sini el proceso de consumar el deseo.”

“ Querer algo supone una suposición a actuar en consecuencia, en cuanto las circunstancias lo permitan. Nietzche escribe en La voluntad de poder; “ Querer nos es desear, aspirar, anhelar: el querer se distingue por la “ emoción de mando”. Implica que se dé una orden. Un estado general de tensión, gracias al cual una fuerza buscara dispararse, no es un querer.” El querer implica dos deseos: el deseo que se dirige a un fin, y el deseo de actuar. Éste no siempre acompaña a aquél. El desidioso es el que vive permanentemente en el deseo, sin pasar a la acción. Desidia es un sinónimo de pereza. El circuito de la acción va a complicarse en nuevas arquitecturas.”

“ Las ganas de hacer algo – en eso consiste la motivación – son el resultado de tres factores: el deseo, el premio esperado y, en tercer lugar, unos colaboradores mentales que nos animan o disuaden ( por ejemplo, la dificultad de la tarea, el hábito, la esperanza de conseguir la meta, el convencimient de que está a mi alcanze, etc). Pero ni siquiera el coctél de estos factores dispara la acción. Volvemos a constatar el troceamiento del circuito humano de la conducta. Esa << fuerza de tendencia>>, como la llama Toates, no pasa a la acción si su dinamismo no es consentido en el sujeto. Tiene que < quererlo>. En cierto sentido, nuestra libertad no es más que la facultad de decir no o sí a las propuestas que proceden de la inteligencia inconsciente. Ésa es la humilde y a la vez poderosa función de la voluntad.”

“ La gran tarea de la inteligencia, lo que la convierte en inteligencia humana, es crear posibilidades deseables. Es su riesgo y su ventura. La realidad no nos basta. Aspiramos a la posibilidad.”

Deixe uma resposta

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s

%d blogueiros gostam disto: